Wide Blog Theme

23.01.12

PERU. Ministro de Energía y Minas: "No podemos estar inactivos a la espera de la ley de consulta previa"


Hay proyectos que se están desarrollando como resultado de la negociación directa entre las comunidades y las empresas.  [sic ! ]

Las Bambas, Michiquillay, La Granja y Magistral son proyectos mineros que Pro Inversión ha entregado al sector privado en los últimos años, tras realizar un trabajo minucioso de consenso con las poblaciones impactadas por estas operaciones. Detrás de estos procesos –que han evitado conflictos–, estuvo Jorge Merino, el recientemente nombrado Ministro de Energía y Minas (MEM).

En la siguiente entrevista, el funcionario da cuenta de la forma como planea sacar adelante los proyectos mineros y, a la vez, reducir la incidencia de conflictos alrededor de esta actividad.



Las operaciones mineras concesionadas por Pro Inversión han sido consideradas exitosas porque no tienen graves problemas sociales. ¿En qué medida trasladará esta experiencia a los demás proyectos mineros detenidos por los conflictos sociales?
Todos estos años en Pro Inversión se ha trabajado justamente bajo un esquema de sensibilización social preventiva. Desde el primer momento en que llegamos a las comunidades se buscó generar confianza, se las incluyó en el desarrollo de los proyectos desde la exploración, informando y empoderándolas. De alguna forma esa receta implica un trabajo coordinado entre el Estado, la comunidad y el inversionista.

Eran proyectos manejados por el Estado. ¿Por qué no sucede lo mismo cuando intenta hacer lo mismo el sector privado?
Es que es mucho más fácil prevenir los conflictos sociales cuando se tiene la presencia del Estado, más aún cuando se hace una coordinación transversal, porque el tema de los conflictos no solo debe ser visto desde la perspectiva minera, sino también desde el punto de vista agrícola, del agua y, en general, apuntando a un desarrollo integral.

¿Qué acciones específicas tomará para reducir los conflictos alrededor de los proyectos mineros?
Estamos viendo la posibilidad de tener más presencia en el desarrollo integral de las zonas donde están los grandes proyectos mineros, buscando más inclusión social con alcance hasta las zonas de influencia. Igualmente, hay que trabajar más en informar acerca del rol que cumplen las grandes inversiones para otras industrias y servicios que van desde la energía, transporte y la provisión de servicios portuarios. Pretendemos impulsar en esta gestión la creación de ‘clusters’ donde se le dará mayor valor agregado a los minerales, industrializándolos. Hay condiciones para hacer ‘clusters’ en Sechura (Piura), La Oroya (Junín) e Ilo (Moquegua), donde se podrían instalar talleres de servicios y fabricación de piezas para el sector minero.

¿Qué rol jugaría el Estado?
El Estado debe ser el gran facilitador y promotor de estos ‘clusters’. No es que el Estado vaya a invertir, sería un promotor.

¿Esto no sería un proyecto de largo plazo?

Pero en algún momento se tiene que empezar a promover este tema. En Chile, donde también se desarrollaron ‘clusters’ mineros esto no se hizo de la noche a la mañana; demoró casi 20 años. Obviamente hay urgencias de corto plazo, pero hay cosas que tenemos que empezar a hacer desde ahora para que la población vea que vía la gran inversión también se comienzan a abrir oportunidades en otros sectores.

Considerando que el principal objetivo del MEM es promover las inversiones mineras y energéticas, ¿la inclusión social a la que se refiere no escapa de su cartera?
Ciertamente el tema social es un asunto transversal. Pero entendemos que nuestra misión es, por un lado, promover mayor inversión en exploraciones –porque eso es clave para aumentar las reservas mineras y petroleras–, pero, al mismo tiempo, debemos ir de la mano con la inclusión social. Tenemos que acercar la percepción de las comunidades y la visión de los inversionistas. Nuestro rol es promover las inversiones y la inclusión social pero en forma preventiva. Eso significa que debemos darles a los inversionistas que vengan aquí (a las oficinas del MEM)toda la información posible sobre cómo es la zona, las oportunidades que tienen de invertir, pero sobre todo dar cuenta de cuáles son las condiciones de vida de las poblaciones y de los lazos que deben tender para lograr tener una operación pacífica, porque nadie se beneficia del conflicto.

¿Conga va a salir?
Estamos esperando la opinión de los peritos para crear un clima de confianza. El peritaje finalmente va a despejar las dudas. No le podría adelantar más opinión, esperemos el peritaje.

¿Qué otros proyectos mineros podrían tener el mismo problema de Conga?
No partiría diciendo eso. Esperamos que no hayan más conflictos. Tenemos en cartera 11 proyectos nuevos de US$18.000 millones que tienen estudio de impacto ambiental aprobado –incluyendo Conga–, vamos a desarrollar una ‘ruta crítica’ para cada uno de ellos donde un grupo de técnicos evaluará y acelerará la autorización de permisos y de gestiones. Pero también habrá una ‘ruta crítica’ en lo social, para ello hablaremos con las empresas para que hagan un correcto trabajo social. Cada empresa tiene su política, pero tiene que haber un denominador común: un mínimo de visión social.

¿En qué se traduce esto? ¿Las empresas deberán realizar desembolsos en obras sociales para crear empatía con la población?
No se está diciendo que la empresa vaya a reemplazar al Estado. Lo que se va a pedir es que las empresas compartan desde el primer día el monitoreo ambiental, demanden mano de obra de la localidad y capaciten a la población. Cada proyecto minero es un terno a la medida y se tendrán que ver las características propias de las comunidades y de la empresa. No es lo mismo hacer un proyecto en el sur, que en el centro o en el norte.

Por otro lado, se habla de que varios proyectos mineros y energéticos se han detenido a causa de que aún no se culmina la reglamentación de la ley de consulta previa. ¿Esto es así?
Así es. Sin embargo, creemos que no es necesario esperar la consulta previa en algunos proyectos porque al final es cuestión de voluntad de las partes: empresa y comunidad. Esto se está haciendo, por ejemplo en la construcción de las líneas de transmisión, porque no podemos poner en riesgo la confiabilidad del sistema eléctrico. Igualmente, en el caso del proyecto (minero) Magistral, acabamos de licitarlo sin que esté listo el reglamento de la ley de consulta previa porque ya había un acuerdo entre las partes. Las inversiones son importantes para el país, las necesitamos, obviamente siempre respetando a las comunidades. No estoy diciendo que nos pasemos la consulta por alto sino que no podemos estar inactivos a la espera de que se apruebe el reglamento.

Muchos inversionistas creen que con la ley de consulta previa en marcha será más engorroso desarrollar los proyectos mineros.
Lo que les diría es que tenemos que aprender a dialogar. Con cierta experiencia en el tema diría que da buenos resultados, al final un proyecto es mucho más estable en el largo plazo cuando se comienza a dialogar desde abajo hacia arriba. Cuando son las comunidades con las que se dialoga. Este proceso lo hemos venido haciendo desde hace muchos años en Pro Inversión.

Usted ha asumido el MEM en una momento muy difícil. ¿No cree que el proceso de diálogo será cada vez más complicado?

Por la coyuntura sí, pero tenemos que ser optimistas. Yo sí creo que podemos entrar al diálogo y entender que tenemos que mirar a un mismo norte como país.

EL PERFIL
Nombre: Jorge Merino Tafur
Cargo: Ministro de Energía y Minas
Estudios: Ingeniero mecánico eléctrico egresado de la Universidad Nacional de Ingeniería
Experiencia: Laboró en Centromín Perú, Cepri y Pro Inversión

 

21/01/2012

FUENTE

http://elcomercio.pe/economia/1363801/noticia-ministro-energia-minas-no-podemos-estar-inactivos-espera-ley-consulta-previa

Wide Blog Theme

 

Archivo de prensa - CEPPDI -  www.politicaspublicas.net