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20.11.09

PANAMA. Indígenas naso denuncian desalojo territorial

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Ciudad de Panamá,  (dpa) - Indígenas de la etnia naso que habitan en la caribeña provincia panameña de Bocas del Toro, limítrofe con Costa Rica, denunciaron este viernes que fueron desalojados de las tierras que ocupan en las comunidades de San San y San San Druy.

Félix González, dirigente comunitario indígena, dijo a través de la radioemisora local RPC Radio que un contingente de 200 agentes policiales armados destruyó el jueves chozas y expulsó a los habitantes de las tierras heredadas de sus ancestros.

El territorio en litigio es reclamado por la Empresa Ganadera Bocas, S.A., que presentó en los tribunales documentos de propiedad y exigió al gobierno la salida de los supuestos "intrusos".

González manifestó que hombres, mujeres y niños que vivían en las comunidades destruidas están "desprotegidos" e intentan sobrevivir a la intemperie, en la margen de un caudaloso río, donde encontraron refugio tras el desalojo.

El 27 de octubre, el ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, había advertido a los naso que la orden de desalojo no podría ser retrasada más, debido a un proceso judicial en marcha, por lo que pidió un arreglo pacífico.

Sin embargo, fuerzas policiales tomaron posiciones en San San y San Druy por segunda vez desde enero de este año. El territorio naso no está reconocido por ley y se encuentra dentro de dos áreas naturales protegidas.

El 30 de marzo de este año, un grupo de indígenas que se había trasladado a la capital panameña para realizar una vigilia y exigir respeto al derecho de ocupación de tierras colectivas, fue expulsado de la Plaza Catedral.

 

FUENTE

http://www.elpais.cr/articulos.php?id=16497

 

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Gases lacrimógenos y violencia en comunidades Naso

fgomez@tejidosutil.com

Panamá, 19 de noviembre / 17:25

Después de dos horas de resistencia, unas 150 unidades de la policía, entre ellos decenas de antimotines, entraron a la comunidad de San San Drui escoltando a la maquinaria de la empresa privada Ganadera Bocas para arrasar con la comunidad reconstruida. Los agentes de policía dispararon gases lacrimógenos sin importarles las decenas de menores de edad y mujeres presentes en ' La Trinchera' y destruyeron las endebles edificaciones que las comunidades Naso levantaron tras el anterior desalojo violento del 30 de marzo.

Sin ninguna orden judicial y respaldados solo de la rbitrariedad del Gobernador de Bocas del Toro, Simón Becker, y la arrogancia del Ministro de Gobierno y Justicia de Panamá, José Raúl Mulino, el estado ha violado todas las leyes y ha dejado a la intemperie, en plena época de lluvias a unas 200 personas que según testimonios de la zona están "casi sin comida y sin ningún lugar donde protegerse del agua". Los moradores están reagrupándose ahora después de los momentos de terror vividos y con la amenaza de una posible detención -también sin orden judicial- de 10 de los líderes Naso más significativos.

Esto es un crimen contra los derechos básicos de los ciudadanos y un atentado directo contra los derechos de los pueblos originarios. El Gobierno de Panamá utiliza las vías de hecho.


Sigue la violencia, Corte no acepta documentos

Panamá 20 de noviembre, 1:40 p.m.

La maquinaria de Ganadera Bocas destruyó hoy los dos últimos ranchos de la comunidad Naso de San San Drui, en los que se protegieron de la lluvia los agentes de policía que permanecieron en el área toda la noche tras el desalojo violento de ayer. Durante toda la mañana de hoy se han producido refriegas entre habitantes de la comunidad y los policías que han utilizado gases lacrimógenos desde primera hora.Mientras, en Ciudad de Panamá, la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo se ha negado a recibir copia de la Advertencia de Ilegalidad que se presentó el pasado viernes en Changuinola contra esta acción de alzamiento. Las funcionarias de la sala argumentaron problemas de forma a pesar de que el abogado Lic. Javier Viquez explicó los antecedentes y los otros casos en los que la Corte sí ha recibido documentación de este tipo.

Según Víquez, el Gobernador de Bocas del Toro "ha actuado como un troglodita, al margen de toda legalidad" en el desalojo que realizó ayer sin tener un procedimiento legal correcto para ello.

Las comunidades Naso se declaran en resistencia y el equipo de abogados y las organizaciones que acompañan preparan nuevas medidas legales ante las instancias pertinentes y ayuda humanitaria ante la grave situación de desprotección en la que se encuentran las comunidades.

Firma: Solidaridad Naso


Estimados:

Leyendo hoy La Prensa y la destrucción de las casas de los Naso en Bocas, se me ocurren estas preguntas:

¿No habrá alguna manera racional, legal, clara, de demostrar que Mario Guardia se tomó las tierras de los Naso?

Los Naso han pasado meses en el parque Catedral ante la sordera y ceguera de las autoridades. ¿Acaso nadie puede hacer nada en Panamá para impedir estas vainas? ¿Ahora la única solución es la violencia oficial?

A estas alturas del siglo XXI, ¿no hay alguna manera civilizada de resolver este problema?

¿Qué hace la policía antimotines (¿cuál motín?) desalojando y destruyendo casas en vez de agarrar ladrones?

¿Qué hacen las organizaciones solidarias, las congregaciones religiosas que no actúan (a excepción de los agustinos)?

Porque los periódicos y emisoras no van a hacer nada pero, ¿y los periodistas honestos? ¿hay todavía?

¿Qué hacen las universidades con sus centros de investigación, sus bufetes populares, su juventud llena de "vigor y rebeldía"?

Ojalá se pudiera hacer algo.

Jorge Sarsaneda Del Cid, sj
chigontodobu@gmail.com

En los medios

La Prensa


EQUIPO. Una pala mecánica, propiedad de Ganadera Bocas, procede a derribar los ranchos de tambo de los moradores de la comunidad de San San Druy. ESPECIAL PARA LA PRENSA /Pedro Rodríguez

Conflicto por tenencia de tierras en bocas del toro entre indígenas y empresario
Policía desaloja a nasos
Las familias naso fueron sacadas de los terrenos que están en litigio con la empresa Ganadera Bocas.

PEDRO RODRÍGUEZ SANJUR
CHANGUINOLA, BOCAS DEL TORO
nacionales@prensa.com

Agentes de la Policía Nacional y unidades antimotines desalojaron por la fuerza a los indígenas naso que habitaban tierras que reclama la empresa Ganadera Bocas, propiedad del empresario Mario Guardia. En la incursión policial participaron alrededor de 150 unidades, entre ellos decenas de antimotines que desalojaron con bombas de gases lacrimógenos a los moradores de San San y San San Druy.

Después de dos horas de resistencia y enfrentamientos, los indígenas fueron obligados a cruzar el río en el sector conocido como La Tigra , donde permanecen sin sus pertenencias.

La orden de desalojo la dio el gobernador Simón Becker, quien a las 12:00 medio día ingresó a las comunidad es de San San y San San Druy junto con el subcomisionado de la policía Didier de Gracia.

Antes del enfrentamiento, el gobernador intentó persuadir a los nasos a que abandonaran el área, con el compromiso de que la gobernación les buscaría otra ubicación, pero los moradores no aceptaron porque consideran que esas tierras les pertenecen.

En los enfrentamientos con la policía no se reportaron heridos ni detenidos. El subcomisionado Didier de Gracia dijo que la acción se desarrolló sin ningún incidente que lamentar, por lo que pudo cumplir la orden.

Tras el desalojo, empleados de Ganadera Bocas entraron a las áreas con maquinaria y procedieron a derribar los ranchos de tambo de los indígenas.

En el desalojo no estuvieron presentes los dirigentes de los nasos Eliseo Vargas y Félix Sánchez.

Vargas aseguró que no se encontraba en el sitio porque estaba en Changuinola presentando dos recursos contra el alcalde para detener la acción policial.

“Han dejado en una situación caótica a los pobladores, el ministro José Raúl Mulino confirma, una vez más, que es el Hitler panameño, al obligar al gobernador a que nos desalojara”, señaló Vargas.

El dirigente denunció que las autoridades se aprovecharon de que la mayoría de los moradores no se encontraban en el área para llevar adelante la incursión.

“Solo estaban unos cuantos niños y señoras, por lo que les fue fácil sacarlos”, denunció Vargas.

Con el desalojo, alrededor de 200 personas que vivían en las comunidades han quedado a la intemperie y sin alimentos.

Los dirigentes indígenas aseguraron que continuarán con los procesos legales en contra de Ganadera Bocas y de las autoridades porque se ha cometido una violación de los derechos humanos del pueblo naso. Denunciaron que con la acción se violaron tratados internacionales que protegen los derechos de los indígenas.

Por su parte, Félix Sánchez, otro dirigente, responsabilizó al ministro de Gobierno y Justicia de lo que les pueda suceder a los indígenas al quedar sin un sitio en donde vivir.

Según Sánchez, se estaba en conversaciones con las autoridades para llegar a una solución pacífica y para el 24 de noviembre se tenía programada una visita al área por parte de delegados del Banco Mundial y del Programa Nacional de Administración de Tierras para verificar los puntos de demarcación reclamados tanto por Ganadera Bocas como por los nasos, pero con la orden de desalojo, dictada por el ministro, ya no se podrá realizar.

LA ESTRELLA DE PANAMA

Unas 200 personas a la intemperie
Derriban 20 casas a nasos de Bocas
Viviendas derribadas ayer en las comunidades Naso de San San y San San Drui, en la provincia de Bocas del Toro.
La Policía lanza gases lacrimógenos a los indígenas e irrumpen con violencia en las viviendas

Horacio Trotman
periodistas@laestrella.com.pa

BOCAS DEL TORO. La comunidad Naso fue sorprendida ayer, cuando más de un centenar de policías se tomaron la comunidad de San San Drui, en el corregimiento del Teribe, después de que gobernador de la provincia de Bocas del Toro, Simón Beker, ordenara la diligencia y escoltando a la maquinaria de la empresa privada Ganadera Bocas para arrasar con las viviendas de la comunidad.

Los agentes de policía dispararon gases lacrimógenos ante la presencia de decenas de menores de edad y mujeres presentes en el lugar, logrando derribar sin piedad las casas que hace poco las comunidades Naso levantaron tras el anterior desalojo violento del pasado 30 de marzo.

Los indígenas señalaron que sin ninguna orden judicial, y según se informó, respaldados por el gobernador de Bocas del Toro, Simón Becker, ejecutaron la acción.

Los afectados visiblemente enojados señalaron que el estado ha violado todas las leyes y los ha dejado sin nada, y ahora se ven afectados por las fuertes lluvias que constantemente caen sobre esta región del país y no saben dónde ir.

En el lugar unas 200 personas que según testimonios de la zona están “casi sin comida y sin ningún lugar donde protegerse del agua”.

Los moradores estaban reagrupándose ayer después de los momentos de terror vividos y con la amenaza de una posible detención de sus líderes.

Señalaron que esta situación se puede calificar como un crimen contra los derechos básicos de los indígenas y un atentado directo contra los derechos de los pueblos.

En el ataque participaron unas 200 unidades del grupo de antidisturbios, reforzados con unidades de la provincia de Chiriquí y Veraguas, quienes acorralaron a los cientos de nasos, que tomaron un globo de terreno de propiedad de la empresa Ganadera Bocas.

Al inicio de enfrentamiento los indígenas se replegaron y varios minutos resistieron la embestida, mientras se defendían con piedras y palos que no llegaron a sus objetivos.

Antes de iniciar la incursión por parte de las unidades policiales, el gobernador Simon Beker, mantuvo un diálogo por espacio de dos horas por lo que la dirigencia encabezada por Roberto Torres y Alcides Vargas, se negaron a la propuesta presentada por el Estado.

La planicie de la comunidad de San San Drui, fue invadida por una densa cortina de humo de los gases lacrimógenos, mientras los indígenas se replegaban a una trinchera en las riveras del río del San San.

En la diligencia de desalojo no hubo detención ni heridos.

MOLESTIAS

Los afectados visiblemente enojados señalaron que el Estado ha violado todas las leyes y no respeta a los indígenas.

Mientras una pala destruía los ranchos de los indígenas nasos, las unidades uniformadas se mantienen desplegadas en la zona para evitar el retorno de los invasores a los terrenos de empresa ganadera Bocas.

Los indígenas se defendían con piedras y palos, pero esto no fue suficiente para lograr sus objetivos.

 

FUENTE

http://www.panamaprofundo.org/boletin/pueblosindigenas/gases-lacrimogenos-y-violencia-en-comunidades-naso.htm

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