
Pese a que la pérdida de competitividad de Chile en materia de exploraciones mineras ya era un tema que preocupaba a la industria local, en los últimos días la alarma se ha intensificado a raíz del impacto adicional que el denominado Código Indígena tendría sobre la búsqueda de nuevos recursos de mineral.
“Hay que explorar para saber lo que realmente hay y muchas veces resulta que lo que se encuentra no da pie para desarrollar un proyecto y si este trabajo se vuelve más caro por las compensaciones a las comunidades indígenas, obviamente que las exploraciones se complican”, comentó un ejecutivo del sector.
Otra fuente de la industria destacó que otra complicación que supondría el código tiene que ver con las autorizaciones que requerirán las empresas para acceder a las zonas de sondaje.
“Las empresas van a depender de los permisos que les entreguen las comunidades, lo que puede terminar obstaculizando o retrasando el desarrollo de las campañas de exploración”, señaló.
Si bien el presidente de AngloAmerican Chile, Miguel Angel Durán, dijo que el análisis del código no se ha profundizado hasta el nivel de la exploración, en otra compañía dijeron que “es necesario observar el daño que mitigaciones similares causaron antes en países como Canadá o Australia, donde por largo tiempo la exploración y el desarrollo de proyectos estuvieron paralizados”.
En el sector reiteraron que la exploración es vital para que la actividad minera pueda mantener su ritmo de desarrollo y en lo que respecta a Chile se ha vuelto un tema especialmente sensible, producto de la caída que exhibe en los últimos años la inversión por este concepto, lo que incide en la citada pérdida de competitividad de la industria local.
De hecho, el Metals Economic Group (MEG) estima que este año el gasto mundial por este concepto caerá 40%, lo que equivale a nada menos que unos US$ 8.000 millones, mientras que en 2008 Chile fue menos atractivo que competidores como Perú o México.
Cita con ministro de Minería
Hoy, los máximos representantes de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) y del Consejo Minero, Alfredo Ovalle y Francisco Costabal, respectivamente, se reunirán con el ministro de Minería, Santiago González para tratar del tema del Código.
Si bien el sector privado decidió canalizar sus observaciones al Código a través de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), los dirigentes asistirán a la cita porque fue el secretario de Estado quien la agendó.
Anglo American: “Debe ser reanalizado”
El presidente de Anglo American Chile, Miguel Angel Durán, estima que el borrador del Código Indígena debe ser reanalizado.
“Es un código que en términos globales puede ser complicado porque aumenta los costos, por eso es importante que el país lo analice con bastante tranquilidad para determinar todos los impactos que puede tener, no sólo en la minería”, señaló.
El ejecutivo indicó que es importante aclarar “las potenciales implicancias del documento” a fin de mantener el equilibrio entre el desarrollo del país y la intención del gobierno de adherirse al Convenio 169 de la OIT.
En otro tema, respecto de la ampliación de Doña Inés de Collahuasi, donde Anglo American tiene un 44%, Durán dijo que está en estudio una inversión adicional a la que hoy se encuentra en ejecución, para elevar la capacidad de tratamiento de 140 mil a 179 mil toneladas diarias, lo que prácticamente duplicará los niveles actuales de la firma, alcanzado un procesamiento de 260 mil toneladas diarias. El ejecutivo precisó que recientemente se inició la etapa de estudios conceptuales y la estimación de Collahuasi -donde comparten la propiedad con Xstrata- y que en caso de aprobarse el proyecto piensan tenerlo operativo a partir de 2015, fecha en que esperan una producción anual de un millón de toneladas de cobre.
**************
Jéssica Esturillo O.
FUENTE
http://www.df.cl/portal2/content/df/ediciones/20090612/cont_114738.html
***********
En Chile, Anglo American está presente desde 1980 y actualmente a posee y opera cinco divisiones productivas: Los Bronces, Mantos Blancos, Mantoverde, El Soldado y Fundición Chagres. Además, es dueña del 44% de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi.