14.07.09
¿Energía geotérmica? El pueblo aymara tiene el Sol
Banco Mundial financia proyectos mientras el Estado chileno permite horadar la madre tierra, arrasarla en busca de una energía cuya exploración es de alto costo, sin consultar al pueblo aymara, directos afectados.
La exploración en busca de energía geotérmica en la Provincia de Parinacota puede ser analizada desde las más diversas perspectivas que van desde lo teórico hasta lo legal, pasando evidentemente por la dimensión ecológica.Sin embargo, este artículo solo pretende presentar la simpleza de lo humano, de lo ancestral, del significado que tiene la tierra para el pueblo aymara, cuyos integrantes son parte de ella, junto con el agua, los cerros protectores, el cosmos y los demás seres vivos.
Declarada ecoregión andina, y situada en promedio sobre los 3000 msnm, sus características geológicas e hidrológicas surgen tras una historia que se traza desde el precámbrico bordeando 1000 millones de años. Durante este período fueron desarrollándose los cordones volcánicos albergando a su vez, los más diversos recursos mineros. Pero es su gran diversidad biológica y cultural la que caracteriza este territorio donde conviven especies únicas tanto vegetales como animales. Los sistemas acuáticos que sustentan esta biodiversidad de altura son los bofedales, formaciones representativas de las mesetas elevadas.
Allí, las comunidades aymaras, mantienen hasta nuestros días un fuerte arraigo con su identidad a pesar de las amenazas y peligros a que ha sido sometida su cultura. Creencias, costumbres y rituales, que constituyen la cosmológica respuesta al misterio de la vida, los ciclos del cielo y la bondad de la tierra. Sagrados rituales ofrecidos al espíritu del cerro o Mallku, desde donde nacen las aguas y a quien se le invoca protección; la Pachamama, generadora de vida y el Amaru, que simboliza los canales de regadío por donde el agua se desplaza, nos muestran la dinámica de la naturaleza y que constituye la esencia de la vida.
Para el hombre andino es parte de su desarrollo y sobrevivencia, ninguna especie está demás en su cosmovisión. Junto a él, los animales y la tierra son la unidad indisoluble. Los aymaras han librado una batalla de generación tras generación por lograr mantener su identidad, su cultura y sus creencias. Solo la irrupción de los conquistadores europeos desató su fragmentación incluida la humanidad del indígena, llena de sabiduría, avanzada y absoluta antagonista de la occidental explicación de las cosas desde la llamada civilización donde no hay espacio para la madre tierra ni para sus hijos, que ellos llamaron “los otros”. El conquistador, enfrentado a una cosmovisión diferente que no fue capaz de comprender, y convencido de ser el llamado a prestar lo que él llamaba desarrollo y civilización, se propuso ir en “rescate del bárbaro”, imponiendo por fuerza sus creencias, idioma y religión.
Al parecer, las imposiciones perduran hasta nuestros días, de lo contrario no podemos explicar cómo es que el Estado chileno permite la irrupción en estas tierras ancestrales de la actividad minera, ahora en forma de licitación en busca de energía geotérmica, sin considerar la cosmovisión de todo un pueblo que ve cómo es horadada su madre, cómo es atacada, cómo es absorbida hasta su último aliento. Con un objetivo mercantilista se quiere extraer su energía, su vitalidad hasta que ya no quede nada. Entonces, solo entonces, la dejarán tranquila, sin vida, con todo un pueblo invadido por la sed y la destrucción.
El Ministerio de Minería, en una absurda representación de lo que no se debe hacer, esta desarrollando proyectos financiados por el Banco Mundial, sin consultar previamente a los afectados, pretendiendo que este pueblo milenario carece de dignidad y opinión propia.
Por Veronica Grunewald
FUENTE
http://www.elmorrocotudo.cl/admin/render/noticia/21811



