Wide Blog Theme

20.11.09

Una buena y una mala

Categories: Politica de DDHH

Por Lorena Fries. Nov. 20 , 2009

"ayer se realizaron las elecciones de jueces para la Corte Penal Internacional. Chile, como Estado con plenitud de derechos presentó a Cecilia Medina, abogada, Presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y Co-Directora del Centro de Derechos Humanos, como candidata a dicho tribunal. Sin embargo, y a pesar de su enorme trayectoria en derechos humanos, no fue elegida."

 

La paridad se ha instalado en Chile como una política de gobierno de la Presidenta Bachelet, política que al menos tres candidatos a la presidencia han manifestado mantendrán en sus eventuales futuros gobiernos. A excepción de Piñera, estos candidatos contemplan la introducción de este principio en todas las instancias del Estado, lo que más allá de su concreción- que habrá que monitorear- es un hecho inédito que instala discursivamente un piso mínimo de acceso a las mujeres a los espacios de poder, y de prestigio público a nivel nacional e internacional.

Para el gobierno de Bachelet no es fácil concretar este principio, a pesar de la voluntad política de la Presidenta. Y es que además de la falta de mecanismos institucionales hay que batallar con las resistencias institucionales, y con los patrones culturales de todos los que participan en los espacios de toma de decisión sobre estas materias.

Por ejemplo, ayer se realizaron las elecciones de jueces para la Corte Penal Internacional. Chile, como Estado con plenitud de derechos presentó a Cecilia Medina, abogada, Presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y Co-Directora del Centro de Derechos Humanos, como candidata a dicho tribunal. Sin embargo, y a pesar de su enorme trayectoria en derechos humanos, no fue elegida. Su candidatura, responde no sólo a sus méritos sino que a la necesidad de feminizar también las elites internacionales en las que las voces de las mujeres siguen siendo menos de lo que una quisiera. Cierto es que durante el 2008 tres mujeres chilenas se incorporaron a este selecto grupo internacional y con méritos mas que suficientes, no menos cierto es que están vinculadas a espacios relacionados con los derechos humanos de grupos vulnerabilizados; niños/as, discapacitados/as, etc. que son los espacios mas permeables para las mujeres.  Cuesta más llegar a espacios “duros” en el ámbito internacional y quizás ello explique en parte el que no contemos en la Corte Penal con una mujer de la trayectoria y el prestigio de Cecilia Medina.

Pese a ello, una buena noticia para las mujeres se concretó en la Corte Suprema. Rosa María Egnem, fue elegida por unanimidad para formar parte del más alto tribunal de Chile. Un record histórico, que manifiesta una vez más la insostenible ausencia de las mujeres en los espacios de poder, en este caso del poder judicial. Egnem, se une a las cuatro Ministras de la Corte Suprema, representando un hito importante pero insuficiente a la hora de hablar de paridad.

Lo que quiero resaltar con esta mala y esta buena noticia es que, cuando las mujeres apoyan a mujeres, y cuando su inclusión pasa a ser una necesidad en el sentido común de hombres y mujeres, estamos abriendo la perspectiva con la que miramos y vivimos la democracia. Así como no nos fue bien con Cecilia Medina nos fue bien con Rosa María Egnem. Por sobre todo, me parece que se trata de un nuevo estándar que contribuye a diferenciar a todo nivel y en todas las filas a quienes son progresistas de quienes no lo son.

FUENTE

Wide Blog Theme

 

Archivo de prensa - CEPPDI -  www.politicaspublicas.net