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03.06.10

SIMCE. Tarapacá, La Araucanía y Los Ríos, las regiones peor evaluadas

Categories: Lenguas y EIB
Tags: simce

Mientras la Región Metropolitana lidera en todas las pruebas, otras están sistemáticamente bajo el promedio nacional. 
Si a nivel nacional la prueba Simce 2009 exhibe cifras alarmantes, al analizar la situación de cada región aparecen situaciones incluso más graves.

Por ejemplo, en la prueba de matemáticas aplicada a 8° básico, en tres regiones menos del 10% de los alumnos demostró tener los aprendizajes esperados para su curso. Se trata de las regiones de Tarapacá, La Araucanía y Los Ríos, que tienen sólo al 9% de sus estudiantes en nivel avanzado. A nivel nacional, el promedio es 13%.


Las mismas tres regiones -más Aysén- son también las de menor desempeño en lenguaje y comunicación: más del 75% de sus estudiantes está por debajo del nivel esperado. A escala nacional, la cifra es de 74%.

En 4° básico el panorama no es mucho mejor. Tarapacá (34%), Valparaíso (36%), Araucanía (35%) y Magallanes (34%) presentan niveles de aprendizaje en lectura significativamente menores al 37% que promedia todo el país.

En matemáticas, siete regiones se encuentran significativamente bajo el promedio nacional de 29% de logro: Tarapacá, Antofagasta, Valparaíso, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén.

En contraste, las regiones que suben el promedio del país son casi siempre las mismas: Maule, Biobío y la Metropolitana.

Pero no todo es tan oscuro. En la prueba de 4° básico, diez regiones mostraron aumentos significativos en, al menos, una de las tres pruebas rendidas (Lectura, Matemática y Comprensión del Medio Natural). En 8° básico, en tanto, doce regiones mantuvieron invariables sus rendimientos. La única que mejoró levemente (6 puntos) fue la Metropolitana. Y sólo en matemáticas.

Ninguno de estos análisis toma en cuenta a la región de Atacama, debido al fuerte ausentismo provocado por el paro docente de noviembre, fecha en que se tomó la prueba. "En la III Región la inasistencia fue del orden de 50%, por lo tanto los resultados no son representativos", explica el coordinador del Simce, Juan Bravo.

241
puntos sacó en lectura la Región de Tarapacá en 8° básico, el peor resultado del país en dicho test.

244
puntos obtuvo en matemáticas en 4° básico la IX Región, la de peor desempeño.


Colegio Constitución lidera el ranking en cuarto y octavo básico

Como "un regalo caído del cielo" después de los problemas causados por el terremoto y maremoto del 27 de febrero calificó el director del Colegio Constitución, Jacinto Muñoz, los buenos resultados obtenidos por su establecimiento en el Simce 2009.

Los puntajes lo ponen a la cabeza del ranking de colegios tanto en cuarto básico como en octavo en el promedio de las pruebas de Lenguaje y Matemática. "Nuestra meta es mantener los indicadores, que reflejan el sistema de trabajo que está operando. Es un trabajo sistemático, responsable y en equipo, en que cada uno cumple un rol", explicó el directivo, quien recordó que llevan diez años con altos puntajes en las pruebas nacionales.

Muñoz destacó que los profesores del establecimiento son muy responsables y dedicados, mientras que las familias colaboran directamente con la educación de sus hijos. El establecimiento trabaja con entre 20 y 25 alumnos por sala.

Para 2010, la meta es realizar un año escolar normal. Debido al maremoto, sólo pudieron iniciar el año escolar el 5 de abril y hoy están en proceso de recuperación de clases. Además, tanto los profesores como los directivos debieron recibir apoyo psicológico.
Seminario Conciliar es el mejor particular subvencionado en 4°

El Colegio Seminario Conciliar de La Serena, perteneciente a la Congregación de Padres Barnabitas, fue el establecimiento particular subvencionado con mejor ubicación en el ranking del Simce de cuarto básico. Ocupó el cuarto lugar en lenguaje, con 327 puntos, y 335 en matemática.

El director Elson Rojas destacó que consiguieron estos resultados trabajando con niños del sector socioeconómico medio y con 45 alumnos por sala.

"Este es un establecimiento que tiene como propósito formar a los niños desde primero básico, para la educación superior. Nosotros atendemos a un sector de la población que no corresponde a la clase alta porque tenemos la intención de provocar movilidad social", destacó el sacerdote.

Rojas explicó que los profesores se organizan en departamentos por materia y que planifican sus clases semestralmente. Además, la idea es que utilicen el tiempo de clases de la mejor forma. "Los profesores saben que deben cumplir con los 45 minutos de clases, con seguimiento permanente", explicó.

Además, destacó que los apoderados participan activamente en las definiciones del establecimiento.

 


MANUEL FERNÁNDEZ Y A. MUÑOZ

FUENTE

http://diario.elmercurio.com/2010/06/03/nacional/nacional/noticias/CE2FD936-CAE7-4E4C-A67D-8E561868F127.htm?id={CE2FD936-CAE7-4E4C-A67D-8E561868F127}

 

Simce: brecha social crece hasta 36% a medida que alumnos avanzan en sistema escolar

Los puntajes de matemática y comprensión del medio de 4° básico subieron seis puntos en un año, en especial los de menos recursos. En matemática, el 62% de escolares de 8° sabe menos que los de 6°. Por primera vez, se midió a la generación que rindió el test en 4° en 2005 y en 8° en 2009: la diferencia socioeconómica creció hasta un tercio.


Los resultados de la prueba Simce, que rindieron los alumnos de cuarto y octavo básico de todo el país y que dio a conocer, por primera vez, el actual gobierno con varias novedades, trajeron algunas noticias positivas. En cuarto básico, los escolares promediaron, a nivel nacional, 253 puntos en matemática y en comprensión del medio natural, 256 puntos. En ambas, los resultados se ubicaron seis puntos por sobre los resultados 2008. En lectura, el promedio llegó a 262 puntos, dos más que en 2008.


Los escolares que más mejoraron y explican el alza fueron los de nivel socioeconómico bajo: en matemática de cuarto básico, ellos subieron sus resultados en siete puntos, mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto sólo aumentaron uno. En comprensión del medio, los alumnos de escasos recursos subieron seis puntos y los de nivel alto, cuatro. La diferencia entre los más pobres y ricos bajó. Parte del aumento se explica por el progreso de las mujeres, que crecieron 6 puntos en cuarto en matemáticas y siete en comprensión del medio.


En octavo año, los avances fueron poco relevantes: 260 puntos de promedio en lectura (cuatro más que en 2008); 252 en lenguaje (uno menos que la medición anterior), 251 en estudio de la naturaleza y 259 puntos en estudio de la sociedad (en ambos casos, uno más que el año anterior). Lo que refleja que el problema pareciera estar en el segundo ciclo básico: a medida que avanzan en el sistema escolar, todos los alumnos bajan en su rendimiento. Pero lo más preocupante es que lo hacen a ritmos distintos, según el nivel de recursos del hogar.


Por primera vez se midió el progreso de una misma generación: quienes rindieron la prueba en cuarto en 2005 y en octavo en 2009. Mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto en matemática aumentaron 74 puntos, los de nivel socioeconómico bajo sólo subieron 47 puntos. Es decir, la brecha creció 36%. En lenguaje, subió 12%, de 65 puntos a 73.


"Estas diferencias se han mantenido en el tiempo y preocupan, ya que representan diferencias de equidad. Necesitamos una educación para la igualdad de oportunidades", dijo el ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien hizo la presentación en la Recoleta Dominica, en medio de un despliegue, que incluyó una presentación didáctica de los resultados.


La materia de quinto básico


Otra de las grandes novedades es que si bien desde 2007 se incluyeron los niveles de logro para saber cuántos alumnos estaban en estado inicial, intermedio y avanzado, este año, por primera vez, se transparentó qué significaba cada uno en términos de aprendizaje: quienes están en nivel avanzado manejan los contenidos propios del año académico; los que están en nivel intermedio, están un año atrasados, y los de nivel básico tienen dos o más años de atraso.


A nivel general, sólo el 39% de los escolares de cuarto básico sabe lo apropiado para su curso en lectura y el 29% maneja los contenidos del año en matemática. En otras palabras, siete de cada 10 alumnos en matemática está atrasado en cuarto básico.


En octavo, el 74% de los alumnos está atrasado en conocimientos de lectura (el 36% tiene los conocimientos de séptimo o sexto y el 38%, los de quinto año o menos). En matemática, el 62% no alcanza los conocimientos de sexto año, estando en octavo, y el 25% no tiene siquiera los de séptimo. Una situación que Lavín calificó de "grave": "El problema más crítico está en matemática. El 62% de los estudiantes de octavo no logra los aprendizajes que debe tener un niño de sexto", sentenció Lavín, quien agregó que los resultados entre los alumnos de altos ingresos son también preocupantes.


En efecto, en matemática en el nivel socioeconómico alto, sólo el 49% de los alumnos de octavo está al día en sus conocimientos. Entre los alumnos de escasos recursos, sólo el 3% lo está.


Los resultados de la prueba Simce, que rindieron los alumnos de cuarto y octavo básico de todo el país y que dio a conocer, por primera vez, el actual gobierno con varias novedades, trajeron algunas noticias positivas. En cuarto básico, los escolares promediaron, a nivel nacional, 253 puntos en matemática y en comprensión del medio natural, 256 puntos. En ambas, los resultados se ubicaron seis puntos por sobre los resultados 2008. En lectura, el promedio llegó a 262 puntos, dos más que en 2008.


Los escolares que más mejoraron y explican el alza fueron los de nivel socioeconómico bajo: en matemática de cuarto básico, ellos subieron sus resultados en siete puntos, mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto sólo aumentaron uno. En comprensión del medio, los alumnos de escasos recursos subieron seis puntos y los de nivel alto, cuatro. La diferencia entre los más pobres y ricos bajó. Parte del aumento se explica por el progreso de las mujeres, que crecieron 6 puntos en cuarto en matemáticas y siete en comprensión del medio.


En octavo año, los avances fueron poco relevantes: 260 puntos de promedio en lectura (cuatro más que en 2008); 252 en lenguaje (uno menos que la medición anterior), 251 en estudio de la naturaleza y 259 puntos en estudio de la sociedad (en ambos casos, uno más que el año anterior). Lo que refleja que el problema pareciera estar en el segundo ciclo básico: a medida que avanzan en el sistema escolar, todos los alumnos bajan en su rendimiento. Pero lo más preocupante es que lo hacen a ritmos distintos, según el nivel de recursos del hogar.


Por primera vez se midió el progreso de una misma generación: quienes rindieron la prueba en cuarto en 2005 y en octavo en 2009. Mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto en matemática aumentaron 74 puntos, los de nivel socioeconómico bajo sólo subieron 47 puntos. Es decir, la brecha creció 36%. En lenguaje, subió 12%, de 65 puntos a 73.


"Estas diferencias se han mantenido en el tiempo y preocupan, ya que representan diferencias de equidad. Necesitamos una educación para la igualdad de oportunidades", dijo el ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien hizo la presentación en la Recoleta Dominica, en medio de un despliegue, que incluyó una presentación didáctica de los resultados.


La materia de quinto básico


Otra de las grandes novedades es que si bien desde 2007 se incluyeron los niveles de logro para saber cuántos alumnos estaban en estado inicial, intermedio y avanzado, este año, por primera vez, se transparentó qué significaba cada uno en términos de aprendizaje: quienes están en nivel avanzado manejan los contenidos propios del año académico; los que están en nivel intermedio, están un año atrasados, y los de nivel básico tienen dos o más años de atraso.


A nivel general, sólo el 39% de los escolares de cuarto básico sabe lo apropiado para su curso en lectura y el 29% maneja los contenidos del año en matemática. En otras palabras, siete de cada 10 alumnos en matemática está atrasado en cuarto básico.


En octavo, el 74% de los alumnos está atrasado en conocimientos de lectura (el 36% tiene los conocimientos de séptimo o sexto y el 38%, los de quinto año o menos). En matemática, el 62% no alcanza los conocimientos de sexto año, estando en octavo, y el 25% no tiene siquiera los de séptimo. Una situación que Lavín calificó de "grave": "El problema más crítico está en matemática. El 62% de los estudiantes de octavo no logra los aprendizajes que debe tener un niño de sexto", sentenció Lavín, quien agregó que los resultados entre los alumnos de altos ingresos son también preocupantes.


En efecto, en matemática en el nivel socioeconómico alto, sólo el 49% de los alumnos de octavo está al día en sus conocimientos. Entre los alumnos de escasos recursos, sólo el 3% lo está.


Los resultados de la prueba Simce, que rindieron los alumnos de cuarto y octavo básico de todo el país y que dio a conocer, por primera vez, el actual gobierno con varias novedades, trajeron algunas noticias positivas. En cuarto básico, los escolares promediaron, a nivel nacional, 253 puntos en matemática y en comprensión del medio natural, 256 puntos. En ambas, los resultados se ubicaron seis puntos por sobre los resultados 2008. En lectura, el promedio llegó a 262 puntos, dos más que en 2008.


Los escolares que más mejoraron y explican el alza fueron los de nivel socioeconómico bajo: en matemática de cuarto básico, ellos subieron sus resultados en siete puntos, mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto sólo aumentaron uno. En comprensión del medio, los alumnos de escasos recursos subieron seis puntos y los de nivel alto, cuatro. La diferencia entre los más pobres y ricos bajó. Parte del aumento se explica por el progreso de las mujeres, que crecieron 6 puntos en cuarto en matemáticas y siete en comprensión del medio.


En octavo año, los avances fueron poco relevantes: 260 puntos de promedio en lectura (cuatro más que en 2008); 252 en lenguaje (uno menos que la medición anterior), 251 en estudio de la naturaleza y 259 puntos en estudio de la sociedad (en ambos casos, uno más que el año anterior). Lo que refleja que el problema pareciera estar en el segundo ciclo básico: a medida que avanzan en el sistema escolar, todos los alumnos bajan en su rendimiento. Pero lo más preocupante es que lo hacen a ritmos distintos, según el nivel de recursos del hogar.


Por primera vez se midió el progreso de una misma generación: quienes rindieron la prueba en cuarto en 2005 y en octavo en 2009. Mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto en matemática aumentaron 74 puntos, los de nivel socioeconómico bajo sólo subieron 47 puntos. Es decir, la brecha creció 36%. En lenguaje, subió 12%, de 65 puntos a 73.


"Estas diferencias se han mantenido en el tiempo y preocupan, ya que representan diferencias de equidad. Necesitamos una educación para la igualdad de oportunidades", dijo el ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien hizo la presentación en la Recoleta Dominica, en medio de un despliegue, que incluyó una presentación didáctica de los resultados.


La materia de quinto básico


Otra de las grandes novedades es que si bien desde 2007 se incluyeron los niveles de logro para saber cuántos alumnos estaban en estado inicial, intermedio y avanzado, este año, por primera vez, se transparentó qué significaba cada uno en términos de aprendizaje: quienes están en nivel avanzado manejan los contenidos propios del año académico; los que están en nivel intermedio, están un año atrasados, y los de nivel básico tienen dos o más años de atraso.


A nivel general, sólo el 39% de los escolares de cuarto básico sabe lo apropiado para su curso en lectura y el 29% maneja los contenidos del año en matemática. En otras palabras, siete de cada 10 alumnos en matemática está atrasado en cuarto básico.


En octavo, el 74% de los alumnos está atrasado en conocimientos de lectura (el 36% tiene los conocimientos de séptimo o sexto y el 38%, los de quinto año o menos). En matemática, el 62% no alcanza los conocimientos de sexto año, estando en octavo, y el 25% no tiene siquiera los de séptimo. Una situación que Lavín calificó de "grave": "El problema más crítico está en matemática. El 62% de los estudiantes de octavo no logra los aprendizajes que debe tener un niño de sexto", sentenció Lavín, quien agregó que los resultados entre los alumnos de altos ingresos son también preocupantes.


En efecto, en matemática en el nivel socioeconómico alto, sólo el 49% de los alumnos de octavo está al día en sus conocimientos. Entre los alumnos de escasos recursos, sólo el 3% lo está.


Los resultados de la prueba Simce, que rindieron los alumnos de cuarto y octavo básico de todo el país y que dio a conocer, por primera vez, el actual gobierno con varias novedades, trajeron algunas noticias positivas. En cuarto básico, los escolares promediaron, a nivel nacional, 253 puntos en matemática y en comprensión del medio natural, 256 puntos. En ambas, los resultados se ubicaron seis puntos por sobre los resultados 2008. En lectura, el promedio llegó a 262 puntos, dos más que en 2008.


Los escolares que más mejoraron y explican el alza fueron los de nivel socioeconómico bajo: en matemática de cuarto básico, ellos subieron sus resultados en siete puntos, mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto sólo aumentaron uno. En comprensión del medio, los alumnos de escasos recursos subieron seis puntos y los de nivel alto, cuatro. La diferencia entre los más pobres y ricos bajó. Parte del aumento se explica por el progreso de las mujeres, que crecieron 6 puntos en cuarto en matemáticas y siete en comprensión del medio.


En octavo año, los avances fueron poco relevantes: 260 puntos de promedio en lectura (cuatro más que en 2008); 252 en lenguaje (uno menos que la medición anterior), 251 en estudio de la naturaleza y 259 puntos en estudio de la sociedad (en ambos casos, uno más que el año anterior). Lo que refleja que el problema pareciera estar en el segundo ciclo básico: a medida que avanzan en el sistema escolar, todos los alumnos bajan en su rendimiento. Pero lo más preocupante es que lo hacen a ritmos distintos, según el nivel de recursos del hogar.


Por primera vez se midió el progreso de una misma generación: quienes rindieron la prueba en cuarto en 2005 y en octavo en 2009. Mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto en matemática aumentaron 74 puntos, los de nivel socioeconómico bajo sólo subieron 47 puntos. Es decir, la brecha creció 36%. En lenguaje, subió 12%, de 65 puntos a 73.


"Estas diferencias se han mantenido en el tiempo y preocupan, ya que representan diferencias de equidad. Necesitamos una educación para la igualdad de oportunidades", dijo el ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien hizo la presentación en la Recoleta Dominica, en medio de un despliegue, que incluyó una presentación didáctica de los resultados.


La materia de quinto básico


Otra de las grandes novedades es que si bien desde 2007 se incluyeron los niveles de logro para saber cuántos alumnos estaban en estado inicial, intermedio y avanzado, este año, por primera vez, se transparentó qué significaba cada uno en términos de aprendizaje: quienes están en nivel avanzado manejan los contenidos propios del año académico; los que están en nivel intermedio, están un año atrasados, y los de nivel básico tienen dos o más años de atraso.


A nivel general, sólo el 39% de los escolares de cuarto básico sabe lo apropiado para su curso en lectura y el 29% maneja los contenidos del año en matemática. En otras palabras, siete de cada 10 alumnos en matemática está atrasado en cuarto básico.


En octavo, el 74% de los alumnos está atrasado en conocimientos de lectura (el 36% tiene los conocimientos de séptimo o sexto y el 38%, los de quinto año o menos). En matemática, el 62% no alcanza los conocimientos de sexto año, estando en octavo, y el 25% no tiene siquiera los de séptimo. Una situación que Lavín calificó de "grave": "El problema más crítico está en matemática. El 62% de los estudiantes de octavo no logra los aprendizajes que debe tener un niño de sexto", sentenció Lavín, quien agregó que los resultados entre los alumnos de altos ingresos son también preocupantes.


En efecto, en matemática en el nivel socioeconómico alto, sólo el 49% de los alumnos de octavo está al día en sus conocimientos. Entre los alumnos de escasos recursos, sólo el 3% lo está.


Los resultados de la prueba Simce, que rindieron los alumnos de cuarto y octavo básico de todo el país y que dio a conocer, por primera vez, el actual gobierno con varias novedades, trajeron algunas noticias positivas. En cuarto básico, los escolares promediaron, a nivel nacional, 253 puntos en matemática y en comprensión del medio natural, 256 puntos. En ambas, los resultados se ubicaron seis puntos por sobre los resultados 2008. En lectura, el promedio llegó a 262 puntos, dos más que en 2008.


Los escolares que más mejoraron y explican el alza fueron los de nivel socioeconómico bajo: en matemática de cuarto básico, ellos subieron sus resultados en siete puntos, mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto sólo aumentaron uno. En comprensión del medio, los alumnos de escasos recursos subieron seis puntos y los de nivel alto, cuatro. La diferencia entre los más pobres y ricos bajó. Parte del aumento se explica por el progreso de las mujeres, que crecieron 6 puntos en cuarto en matemáticas y siete en comprensión del medio.


En octavo año, los avances fueron poco relevantes: 260 puntos de promedio en lectura (cuatro más que en 2008); 252 en lenguaje (uno menos que la medición anterior), 251 en estudio de la naturaleza y 259 puntos en estudio de la sociedad (en ambos casos, uno más que el año anterior). Lo que refleja que el problema pareciera estar en el segundo ciclo básico: a medida que avanzan en el sistema escolar, todos los alumnos bajan en su rendimiento. Pero lo más preocupante es que lo hacen a ritmos distintos, según el nivel de recursos del hogar.


Por primera vez se midió el progreso de una misma generación: quienes rindieron la prueba en cuarto en 2005 y en octavo en 2009. Mientras los alumnos de nivel socioeconómico alto en matemática aumentaron 74 puntos, los de nivel socioeconómico bajo sólo subieron 47 puntos. Es decir, la brecha creció 36%. En lenguaje, subió 12%, de 65 puntos a 73.


"Estas diferencias se han mantenido en el tiempo y preocupan, ya que representan diferencias de equidad. Necesitamos una educación para la igualdad de oportunidades", dijo el ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien hizo la presentación en la Recoleta Dominica, en medio de un despliegue, que incluyó una presentación didáctica de los resultados.


La materia de quinto básico


Otra de las grandes novedades es que si bien desde 2007 se incluyeron los niveles de logro para saber cuántos alumnos estaban en estado inicial, intermedio y avanzado, este año, por primera vez, se transparentó qué significaba cada uno en términos de aprendizaje: quienes están en nivel avanzado manejan los contenidos propios del año académico; los que están en nivel intermedio, están un año atrasados, y los de nivel básico tienen dos o más años de atraso.


A nivel general, sólo el 39% de los escolares de cuarto básico sabe lo apropiado para su curso en lectura y el 29% maneja los contenidos del año en matemática. En otras palabras, siete de cada 10 alumnos en matemática está atrasado en cuarto básico.


En octavo, el 74% de los alumnos está atrasado en conocimientos de lectura (el 36% tiene los conocimientos de séptimo o sexto y el 38%, los de quinto año o menos). En matemática, el 62% no alcanza los conocimientos de sexto año, estando en octavo, y el 25% no tiene siquiera los de séptimo. Una situación que Lavín calificó de "grave": "El problema más crítico está en matemática. El 62% de los estudiantes de octavo no logra los aprendizajes que debe tener un niño de sexto", sentenció Lavín, quien agregó que los resultados entre los alumnos de altos ingresos son también preocupantes.


En efecto, en matemática en el nivel socioeconómico alto, sólo el 49% de los alumnos de octavo está al día en sus conocimientos. Entre los alumnos de escasos recursos, sólo el 3% lo está.


Lavín: "Necesitamos 100 años para llegar al nivel deseado"

"Si no hacemos nada, nos vamos a demorar décadas en lograr los resultados esperados y habrá generaciones de chilenos que no van a tener la educación que corresponde", sentenció el ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien, por primera vez, presentó los resultados de toda la década del 2000.

Entre 1999 y 2009, en lectura de cuarto básico aumentó 12 puntos y en matemática, tres puntos. En octavo, en lenguaje se mejoró dos puntos y en matemática, 10. Ello, pese a que en el período el presupuesto en educación subió alrededor de un 68%, se implementó la Jornada Escolar Completa, se cambió completamente el currículo, se instauró la subvención adicional para los alumnos más vulnerables y se lanzaron programas enfocados en los liceos con peores resultados y uno destinado a que 17 facultades de pedagogía cambiaran la formación de docentes.

Según los cálculos de Lavín, a este ritmo se demorarán 50 años en llegar a los resultados esperados en lenguaje y más de 100 en llegar a los de matemática. Y lo deseado no es otra cosa que la totalidad de niños sepa lo que corresponde para su año de escolaridad.

Según los expertos, el problema no sólo está en el bajo nivel de primer ciclo básico, sino especialmente en el segundo ciclo, donde la falta de profesores especializados agravaría el panorama. "El 75% de los profesores de octavo básico en colegios particulares es especializado y los de colegios municipales y subvencionados son generalistas", dice Jorge Manzi, director de Mide UC.

"Si no hacemos nada, nos vamos a demorar décadas en lograr los resultados esperados y habrá generaciones de chilenos que no van a tener la educación que corresponde", sentenció el ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien, por primera vez, presentó los resultados de toda la década del 2000.

Entre 1999 y 2009, en lectura de cuarto básico aumentó 12 puntos y en matemática, tres puntos. En octavo, en lenguaje se mejoró dos puntos y en matemática, 10. Ello, pese a que en el período el presupuesto en educación subió alrededor de un 68%, se implementó la Jornada Escolar Completa, se cambió completamente el currículo, se instauró la subvención adicional para los alumnos más vulnerables y se lanzaron programas enfocados en los liceos con peores resultados y uno destinado a que 17 facultades de pedagogía cambiaran la formación de docentes.

Según los cálculos de Lavín, a este ritmo se demorarán 50 años en llegar a los resultados esperados en lenguaje y más de 100 en llegar a los de matemática. Y lo deseado no es otra cosa que la totalidad de niños sepa lo que corresponde para su año de escolaridad.

Según los expertos, el problema no sólo está en el bajo nivel de primer ciclo básico, sino especialmente en el segundo ciclo, donde la falta de profesores especializados agravaría el panorama. "El 75% de los profesores de octavo básico en colegios particulares es especializado y los de colegios municipales y subvencionados son generalistas", dice Jorge Manzi, director de Mide UC.

 

FUENTE

http://diario.latercera.com/2010/06/03/01/contenido/18_28767_9.shtml

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