04.07.10
Museo Mapuche de Cañete y su cambio de nombre (Por Luis LLanquilef)
Categorías: Patrimonio culturalEtiquetas: museo mapucheEn esta oportunidad quiero referirme al cambio de nombre del Museo Mapuche de Cañete, también pretendo dar una visión nacionalista mapuche sobre el acto que inauguró sus nuevas dependencias.
Concibiendo que esta no fue una reunión cualquiera sino el cumplimiento de un mandato que se fijaron dirigentes mapuche hace mas de 10 años atrás, esta reunión se efectuó entonces luego de haberse logrado una vez más quebrarle la mano al racismo institucional sobre el cual descansa este estado criollo.
Comenzaré diciendo que soy un acérrimo pensador que los museos son él ultimo lugar en que se depositan los restos de un pueblo que se considera ya muerto, un lugar público donde se reúnen colecciones de objetos de Arte o piezas que presenten un interés histórico, científico o técnico. Por otro lado, existe igualmente una idea matriz que considera que lo que se guarda en un museo pertenece al pasado, y que daría cuenta de la presencia de culturas que existieron y que hoy ya se abrían extinguido.
En este museo eso no es el caso, lo mapuche continua a existir, nuestras comunidades mantienen vivas sus incalculables expresiones culturales. Y los patriotas mapuches luchan desde hace más de quinientos años, numerosos son también los que resisten al estado chileno otros doscientos, todo eso para que la nación mapuche vuelva un día a ser nuevamente libre.
Ante estos parámetros es que me merecen máxima atención las palabras vertidas por las autoridades que durante el acto intervinieron, de igual manera despierta mi interés la matriz cartesiana con la que esta inauguración se desarrolló, lo mas incomprensible para un nacionalista mapuche es entender que en un acto de esta naturaleza, con autoridades tradicionales mapuches presentes, se entone bajo un aspecto lírico folclorizado el himno nacional chileno, eso no correspondía y suena incluso a desmedro para el legado que aquí se encuentra. Por eso digo, que lástima que esta reunión no haya respondido a las expectativas de afirmación de derechos políticos que se pretendían cuando se comenzó a reclamar el cambio de nombre del museo, pero creo que esta situación de forma dejo abierto el camino para hablar del fondo. Hay un dato fundamental de este proceso de cambio de nombre -proceso participativo hoy muy aplaudido y considerado por las autoridades locales y provinciales- me refiero al aspecto clave que estuvo al origen de esta demanda, fueron los dirigentes de las comunidades mapuches Lafquenche reunidas en Cañete el día 28 de junio del 2002, quienes exigieron al entonces Intendente regional, Jaime Toha Gonzáles, el cambio de nombre del denominado extra oficialmente Museo Mapuche de Cañete, el que se llamaba de manera oficial y por decreto ministerial en realidad, Museo Folclórico Araucano, Juan Antonio Ríos.
El Museo como tal, desde su creación fue dirigido por un director no mapuche y sus actividades fueron irrelevantes para nuestras comunidades. Sin embargo, nuestro deseo supremo de volver a ser actores de nuestro propio destino, es el que nos encaminó en esos años a volver a resituar nuestra acción en el seno de nuestro pueblo, para ello debíamos ser responsables ante el legado que nos dejaron las generaciones mayores.
Por eso en 1999 las comunidades Labquenche, principalmente de Tirúa, lideradas por el Lonko Juan Segundo Huenupil -uno de los pocos lonkos que entendió la idea nacionalista de la lucha que en esos momentos se iniciaba- planteaban su firme voluntad de luchar para restituir las tierras usurpadas y mantener el sitial que le corresponde a todo lo nuestro.
Entre las demandas esgrimidas en la propuesta Labquenche de Arauco (1999) se exigía un director mapuche para el Museo de Cañete, fue eso lo que permitió el posterior nombramiento de nuestra hermana Juana Paillalef Carinao.
Sin embargo, con el correr de los años seguimos constatando la terrible ambigüedad existente en la denominación o apelativo de este Museo, y fieles a nuestros designios nacionalistas mapuche de regular las relaciones entre estado chileno y nuestro pueblo, planteamos una y otra vez el cambio de su nombre, esta vez ya fuertemente apoyados por nuestra hermana directora, la que igualmente con su amplia sabiduría entendía que ese cambio era un acto de revalorización del patrimonio mapuche que en el museo existía.
Lo que queríamos substituir era Folclórico, Araucano y Juan Antonio Ríos, lo hacíamos porque consideramos que el concepto folclor rebaja, minimiza y segrega la cultura que poseemos y que se encontraba cobijada en ese local.
También, rechazamos el apelativo de araucano, porque este si pretendía referirse a un pueblo, nosotros sabemos que en la práctica nunca ha existido –lo que siempre a existido es el Pueblo mapuche- y que aquello no era otra cosa que una invención del conquistador hispánico, otro fraude de esta historia lineal que nos inculcaron en los colegios cuando éramos niños a través de los textos del racista historiador Sergio Villalobos.
Finalmente, el simbólico nombre del ex-presidente de Chile, Juan Antonio Ríos, tampoco representa nuestra esencia cultural y menos nuestra historia política y social, siempre consideramos que tenemos nuestros propios patriotas que fueron héroes de la resistencia por conservar nuestro territorio y libertad, como lo fue el Gran Toqui Leftraru.
Por esto se considero también en nuestras discusiones su figura, esto como un elemento importante en nuestra lucha, así fue como asociamos en todo momento al cambio de nombre la figura del gran Toqui Leftraru, su figura nacionalista y su legado estará siempre presente como un hilo federador de todas las generaciones mapuche. Y que entonces el paso siguiente -una vez obtenido el cambio de nombre del museo- debía ser el repatriamiento de sus restos a este lugar, los que desaparecen desde el Cerro Chilipirko, junto al cause del río Mataquito en la Quebrada Valdez -45 kilómetros de la actual ciudad de Curico- lugar donde se enfrentó por última vez al conquistador español.
Pero para concluir y fundamentar lo que expongo, considero útil realizar la remarca siguiente, entre los años 1987/1990 en el Palacio de Naciones Unidas de Ginebra se desarrollo una de las más transcendentales discusiones sobre los derechos indígenas. En los dos primeros años de reuniones -Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas-GTPI- abordó conceptos claves que luego cambiarían el rostro internacional del tema indígena; raza, tribu, étnia, poblaciones, folclor, uno a uno fueron estos tópicos siendo desestimados en el nuevo marco internacional de reflexión que en ese momento maduraba.
Además, en estas mismas conferencias se abordó todo lo relativo a los derechos básicos y fundamentales de los pueblos indígenas, así como la responsabilidad de los estados en la implementación y ejecución de estos derechos, estas discusiones fueron las que permitieron mas tarde el reemplazo del Convenio 107 de la OIT por el 169 actual, hoy ley de la república y que el estado chileno tarda o no quiere implementar.
Hoy recuerdo aún como en el Palacio de Naciones de la ONU de Ginebra la argumentación indígena fue revocando, en la medida que las conferencias se desarrollaban, todos esos apelativos y conceptos discriminatorios y racistas -raza, grupo, tribu, etnia o población- para terminar concluyendo que somos un pueblo con su propio territorio, una cultura milenaria, y que no es esta la que nos ha permitido en definitiva permanecer y proyectarnos en el tiempo, y sobre todo, que en ningún caso nuestra identidad y cultura puede o debe seguir siendo considerada como expresión folclórica chilena.
Hoy a nivel internacional ya no hay dudas, este tipo de debates es un hecho consumado y los derechos alcanzados en muchos estados aplicables, es hora que en Chile esto también sea una realidad, por eso considero que la afirmación de nuestros derechos políticos y el fortalecimiento de nuestra nacional mapuche es lo que se ha hecho valer con el cambio de nombre de de este museo, el que desde ahora honrará a Juan Cayupi Huichicura en su nueva morada, su Ruka Kimvn taiñ volil, teniendo en cuenta eso si que la tarea aun no esta terminada.FUENTE


