Wide Blog Theme

08.09.10

Reflexiones en torno al desarrollo indígena: un debate desde la academia (Por Verónica Figueroa )

Durante el último tiempo hemos visto cómo, una vez más, las demandas de los pueblos indígenas en Chile dan cuenta de la necesidad de continuar avanzando hacia una agenda de desarrollo realmente inclusiva y respetuosa con la diversidad, lo que, sin duda, lleva a repensar la comunidad política y la representación de los intereses de estos pueblos.

El caso chileno no es diferente al que se observa en otros países, donde diversos estudios dan cuenta de la correlación existente entre etnicidad y pobreza, donde sus niveles de ingreso, al igual que sus indicadores de desarrollo humano, han quedado sistemáticamente a la zaga en relación con los del resto de la población . En Chile, de acuerdo con los datos del último censo del año 2002, 692.192 personas (casi un 5% de la población mayor de 14 años) se declaró como perteneciente a uno de los 8 pueblos indígenas reconocidos en la Ley 19.253 .

Respecto de sus indicadores socioeconómicos, éstos siguen siendo preocupantes. Es así como los resultados recientemente publicados de la encuesta CASEN 2009 muestran que la pobreza indígena sigue siendo más alta que la de la población no indígena (19,9% frente a un 13,3%), donde el 4,7% de la población indígena es indigente frente al 3,1% de la población no indígena. Por otra parte, esta misma encuesta arroja que la incidencia de la pobreza entre los hogares es más alta cuando el jefe de hogar pertenece a la población indígena, donde un 14,6% de los hogares cuyo jefe pertenece a la población indígena se encuentran en situación de pobreza, cifra que disminuye a un 11,1% en el caso de los jefes no indígenas. Los datos desagregados a nivel de región dan cuenta de esta misma situación: la Región de la Araucanía muestra los peores indicadores de pobreza (más del 27%) seguida de la Región del Bío Bío (más del 20%).

Si bien en Chile, desde la llegada de la democracia, se han producido una serie de avances en materia de reconocimiento de derechos indígenas (la ratificación del Convenio Constitutivo del Fondo de Desarrollo Indígena en el año 1992; la promulgación de la Ley 19.253 del año 1993 que establece normas sobre protección, fomento y desarrollo de los indígenas; la creación de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena CONADI en el año 1994; la ratificación del Convenio 169 de la OIT en el año 2008, entre otras), surgen también nuevos desafíos relacionados con los mecanismos, los modos y los contenidos de las decisiones de política pública y su posterior implementación a través de los diversos organismos del Estado, las que no sólo deben ser participativas sino también inclusivas y culturalmente diversas.

Es aquí donde la Universidad de Chile debe asumir un rol como agente de cambio social, “comprometiéndose así a cumplir con su misión, con la promoción de los valores tradicionales de pluralismo, libertad de conciencia, tolerancia y no discriminación" , desde una posición democrática y respetuosa con la diversidad, buscando mecanismos que promuevan un verdadero multiculturalismo, contribuyendo al fortalecimiento y al desarrollo del conocimiento teórico y empírico en este ámbito, jugando un rol esencial no sólo en el debate académico sino también en el debate nacional. Ello supone ejercer un rol articulador entre los actores estratégicos de este proceso: pueblos indígenas, académicos y decisores de política pública.

Tomando en cuenta la misión de nuestra Universidad, creo que se hace necesario aportar en tres dimensiones: a) en el campo de la investigación y del desarrollo de nuevos ámbitos de conocimiento sobre el proceso de políticas públicas multiculturales y de generación de modelos de gestión intercultural con visión interdisciplinaria, entre otros; b) en el ámbito de la extensión, difundiendo estos conocimientos de cara a toda la sociedad, estando comprometida con los problemas urgentes del país; c) en el ámbito de la docencia, contribuyendo a formar profesionales con una sólida formación universitaria, que desde la interdisciplinariedad comprendan, utilicen y vinculen el cuerpo de conocimientos, metodologías y destrezas propias de su quehacer con la búsqueda de mejores y nuevas formas de hacer realidad las aspiraciones de una sociedad multicultural.

Creo que desde la Universidad tenemos un rol que cumplir pues, como señala la Comisión de la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior “debe existir una necesaria coincidencia entre lo que las universidades hacen y lo que la sociedad espera de ellas, especialmente su participación en la búsqueda de soluciones a los problemas humanos urgentes”.

Aquí estamos frente a uno de ellos.

 

Verónica Figueroa Huencho

Doctora en Ciencias de la Gestión

fuente

http://www.inap.uchile.cl/columna-de-opinion/587-reflexiones-en-torno-al-desarrollo-indigena-un-debate-desde-la-academia.html

Wide Blog Theme

 

Archivo de prensa - CEPPDI -  www.politicaspublicas.net