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24.12.10

Los sigilosos pasos de Farkas buscando hierro en Arauco [La Segunda]

Categorías: Mineria

 

(24.12.2010 )Leonardo Farkas Klein —sí, el millonario y filántropo de estridente cabello y personalidad— asegura que todo es falso: que no piensa explotar minas de hierro cerca del lago Lleu Lleu, en el sur de la VIII Región y, menos, que construirá un puerto para trasladar a otras zonas el mineral.

Poco después de que este fin de semana un grupo de 150 mapuches se tomaran el lugar —donde sospechan que zarparán las naves—, organizaran un Nguillatún y dejasen rayados (“fuera Farkas”, “no a la minera”), el empresario emitió un comunicado categórico: “Es 100% falso que esté desarrollando proyectos en el lago Lleu Lleu. Hace algunos años, una de mis empresas compró un terreno de 100 hectáreas en una zona ventosa cerca del mar, para desarrollar proyectos de energía eólicos, pero que nunca prosperaron... También es falso que tenga intenciones de desarrollar proyectos mineros en el sector del lago Lleu Lleu. Lo he dicho en múltiples oportunidades, pero cada cierto tiempo surgen grupos que o no se informan adecuadamente o prefieren actuar sobre la base de mentiras”.

Pero en la zona los mapuches no creen así de simple en su versión. Una situación que está generando tensión en la zona de Arauco, pues hay comunidades mapuches que desde ya dan la bienvenida a una inversión que dé trabajo en la zona... y otras que rechazan de plano el desarrollo de una actividad que consideran que podría arruinar el entorno natural en el que viven (ver recuadro).
Los “Shandor”

Pero más allá de la credibilidad que en la zona puedan tener sus palabras, Farkas dejó una serie de pistas que alimentan la versión de que sí quiere explotar la tierra, según constató La Segunda al recorrer los alrededores de unas 1.200 hectáreas que conforman el Fundo Reserva Choque, que de reserva tiene poco, pues en realidad se trata de terrenos de Forestal Mininco.

La primera huella está dispersa en dos puntos de Cañete: en el Juzgado de Letras y en la notaría del lugar.

En la sede judicial, se pueden encontrar sin mayor esfuerzo al menos 39 pedimentos: solicitudes para explorar yacimientos mineros, realizados a nombre personal por el polifacético hombre de negocios.


Ahí, dice que “en terrenos incultos he descubierto un área de interés, que deseo explorar, cuyo punto medio se encuentra en la provincia de Arauco, VIII Región”.

Y en la notaría se guardan las resoluciones judiciales, las que fechadas en abril de 2008 le permitieron comenzar con las faenas de estudio en 42 zonas distintas, unas colindantes con otras, entre Ralún y el Lleu Lleu y acompañadas por igual número de mapas.

Esas solicitudes tomaron un nombre especial: Shandor. Así, por ejemplo, el primer pedimento se llama “Shandor 1” y el décimo, “Shandor 10”.


Los “shandores” fueron marcados a través hitos de cemento pintados de blanco y, según la evidencia recopilada, gran parte de ellos fueron puestos recién a mediados de este año por un grupo de personas que, para sus estándares habituales, fueron “muy bien pagadas”.

No sólo debían acompañar a ingenieros, capataces y “jefes” a las obras: también debían guardar silencio. De hablar, la ley caería sobre sus hombros, según se refleja en sus contratos, a parte de los cuales tuvo acceso La Segunda.
Jornaleros ganaron hasta $2 millones en tres meses

“Hace un par de meses se venían desarrollando algunos trabajos, principalmente en el sector de Mahuilque, donde la minera Santa Fe (la de Farkas, entre otros dueños) contrató mano de obra local, para ayudarles a realizar los estudios, que contemplaban que la salida del mineral sería por Quidico, sector de Tirúa”, señala el administrador municipal de Contulmo, Marco Morales.

Sin embargo, aclara que eso es lo que le dijeron personas que trabajaron para Farkas y que en el gobierno comunal no existe constancia documental de aquello,

Aunque en 2007 era un hecho reconocido que deseaba instalarse en la zona, agrega que este año “comenzó a circular el rumor de que en el proyecto se estaba contratando a locales por unos $300.000, lo que es súper bueno para el sector”.

Y no se quedó corto: uno de los entrevistado reconoció haber recibido cerca de $ 2 millones entre mensualidades y finiquito a mediado de año, por tres meses de labores.

Se trata de Miguel Contreras Cifuentes, quien al igual que el pastor evangélico Guillermo Gutiérrez, suspendió las obras luego de que comenzaran las lluvias fuertes en el sector. Esa situación es reconocida por el propio finiquito, el que asegura que las faenas concluyeron por razones climáticas.

Justamente porque el corte de funciones fue por precipitaciones; porque recién este año terminaron las demarcaciones y porque se asegura que se encontró mucho más hierro que lo que hacía rentable el proyecto, es que los lugareños especulan —al menos una gran parte— que 2011 se concrete la apertura de la mina.

 


“Echamos de menos al señor Farkas... venía y nos traía regalos”

“El mínimo para que las exploraciones fueran exitosas es que tenía que haber un 1,1% de hierro (en la roca) y hace unos 20 días uno de los gerentes nos avisó que tenía 2,5%” asevera la presidenta de la junta de vecinos de Mahuilque, Carmen Roxana Cisternas.

“Aquí echamos de menos al señor Farkas. Lo conocí hace unos cuatro años, cuando venía y nos traía regalos”, agrega.

Justo frente a su casa hay un hito o demarcación minera, blanco, como recién pintado, fechado en diciembre del año pasado y que en letras negras se puede leer: “Shandor”.

“Pero lo pusieron hace pocos meses. El Shandor dice que es de diciembre, pero lo colocaron a mediados de año no más”, culmina.

En terrenos incultos he descubierto un área de interés, que deseo explorar, cuyo punto medio se encuentra en la provincia de Arauco, VIII Región”
Leonardo Farkas

 


 

Ex obreros: “Pusimos puntos de referencia desde Relún hasta Carahue”

Como días agitados y muy bien pagados recuerdan los trabajadores de Farkas los primeros meses del invierno recién pasado y es que hasta fines de julio instalaron hitos de demarcación para la mina Santa Fe a lo largo de cientos de hectáreas.

“Hace unos cuatro o cinco meses coloqué el último punto de referencia. Me contrató el gerente de Farkas, un señor de apellido Soto, y recibía unos $ 350 mil mensuales… casi $ 2 millones con el finiquito”, afirma Miguel Contreras Cifuentes , quien laboró durante tres meses en la zona y que hoy conduce una par de bueyes de tiro.

“La gente de la minera dice que el proyecto seguirá… Si pusimos puntos de referencia desde Relún hasta Carahue”, concluye.

A 10 minutos de su casa vive el pastor evangélico Guillermo Gutiérrez, quien tras bajar de su moto cuenta que “fui alarife, es decir, portaba instrumentos para los ingenieros, aprendía a armarlos e instalarlos, como el trípode para mediciones topográficas, que era el que más usaban”.

Cuenta que laboró tres meses por $400 mil mensuales, más un finiquito de más de $ 500 mil, luego de que el clima se echase a perder e impidiese la continuación de su trabajo.

“Mi situación quedó pendiente, pues me dijeron que si los análisis indicaban que había más de un 1,1% (de hierro en la roca) les serviría. Estoy esperando, porque supe que les dio más de dos, según me dijo un capataz que andaba con los ingenieros… Yo trabajaba con el ingeniero Sergio Guzmán, pero también puse esos monos de cemento (puntos de referencia)”, culmina.

Población se mueve entre la bienvenida y la violencia

La toma por un día y la rogativa o Nguillatún realizados por mapuches de comunidades de Tranicura, Comillague y Lleu-Lleu, con los insultos dejados a su paso, son sólo parte de las reacciones que provocan los pasos de Farkas por el lugar.

En realidad la etnia aborigen está dividida, como reconoce el presidente de las ocho comunidades de Tirúa Sur, Humberto Mariwén.

“Aquí no estamos todos pensando lo mismo, pues tenemos diferencias. Tenemos una división política con ellos —apunta a los vecinos del lado norte del terreno costero de Farkas, donde se desarrolló la rogativa— y creemos que se puede conversar, pues aquí hace falta trabajo”, opina.

“Eso sí—advierte—, si él viene, tiene que pedir permiso, porque nadie entra a una casa sin golpear la puerta primero…Podemos llegar a acuerdo si ello implica fuentes laborales, pero nos tienen que reconocer como etnia, nos tienen que respetar y si es necesario, conversar con el señor Farkas y llegar a una solución”.

Por el lado norte y hacia el este, la comunidad Colcuma se encuentra a la expectativa, aunque con un tono más beligerante.

Machi “sabe que el proyecto no va a pasar”

“Todo depende de cómo se hagan las cosas, pero podría haber problemas de contaminación y con el turismo. Nosotros no participamos del Nguillatún y mucha información de eso no va a encontrar por miedo”, asevera su presidenta, Lucía Ortiz.

 

Sin embargo, al final reconoce que una autoridad superior a la de ella, “la machi”, dijo que “sabe (que el proyecto) no va a pasar”.

 

Es hacia el interior, en las comunidades ribereñas del Lleu Lleu donde los ánimos se encuentran más encendidos. Piensan que sin importar la tecnología que se use, el lago será contaminado o que, al menos, el agua potable, que sacan de vertientes y que no es necesario clorar, sufrirá las consecuencias.

De concretarse el proyecto, advierten que se resistirán por la fuerza.

Colindante con el lago, con Forestal Mininco y con la zona conocida hoy como “la boca de la mina” (engalanada por una ancha caída de agua), el presidente de la comunidad, Juan Ranequeo, Desiderio Epuyán , resiente que “en 2007 me hicieron participar engañado de una reunión en la Tatiana de Cañete, siendo que no estaba de acuerdo con la explotación del hierro”.

“Estamos en uno de los lagos más limpios del mundo y si hay un relave, allá va a ir a dar. También hay un tema cultural: perderíamos el equilibrio con la naturaleza, porque nosotros sacamos lo que ella nos da y no más. Nuestra economía es de subsistencia y eso nos dicen los viejos y aunque a veces les cueste expresarse o uno crea que están equivocados, hay que hacerles caso”, dice.

“Si se instalan, aquí la resistencia será por la fuerza, porque en el ámbito legal siempre estamos perdiendo… ¿Qué posibilidades tenemos de ir a través del convenio de la OIT? No es un problema con el gobierno de turno, es que sencillamente no nos toman en cuenta”, concluye.

La toma por un día y la rogativa o Nguillatún realizados por mapuches de comunidades de Tranicura, Comillague y Lleu-Lleu, con los insultos dejados a su paso, son sólo parte de las reacciones que provocan los pasos de Farkas por el lugar.

FUENTE

LA SEGUNDA 24-12-2010

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