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28.03.10

Las cifras ocultas de la reconstrucción

Tags: mediaguas

Las donaciones de las empresas son sólo una cara de la reconstrucción. Los municipios afectados por el terremoto han tenido que lidiar con el aumento de precios de implementos de emergencia, ya sea por la escasez de madera, como también por el súbito aumento de la demanda. Para algunos, business are business

Con cotizaciones en mano y sin tiempo para hacer licitaciones, los municipios afectados por el terremoto y maremoto han tenido que enfrentarse a una realidad: así como hay empresas que han visto la oportunidad de hacer donaciones y ofrecer sus productos al mercado, otras han subido los precios de su infraestructura, aprovechando la contingencia.

Las mediaguas han subido mucho después del terremoto. En tiempos normales, lo más caro son $330.000, pero en la primera cotización que nos llegó fue por $890.000, otra por $770.000 y la última por $595.000."

Las cifras de destrucción del terremoto son desoladoras: US$30.000 millones de dólares en pérdidas y, de ese número, US$21.000 millones corresponden a pérdida de infraestructura, y US$1.000 millones están relacionados con gastos como remoción de escombros y alimentación de emergencia.

Las pérdidas en vivienda ascienden a US$3.700 millones; salud en US$2.773 millones y educación en US$3.015 millones.

A nivel nacional hay 800 mil damnificados, 2 millones de afectados, 260 mil viviendas dañadas, 4 mil escuelas afectadas y 25 hospitales con daños serios, según el informe presentado por Ministerio de Hacienda al Congreso.

Esas son las cifras duras que se conocen a nivel nacional. Pero a nivel local, los municipios han tenido que lidiar con una emergencia donde aflora, por un lado, la generosidad de las donaciones en infraestructura, pero también con aquellos que ven una oportunidad de hacer negocios.

En la comuna de Licantén, cuya localidad de Iloca fue especialmente castigada por el sismo, los niños ya están en clases gracias a una escuela modular, fabricada por Tecnofast Atco. Pero la donación es una cosa.

Lo otro es negociar el arriendo del predio, como explica a LND el alcalde Héctor Quiero Palacios: “Hasta el momento no hemos fijado el monto, pero, según el dueño, estaba analizando un cobro entre los $500.000 y los $900.000 mensuales”.

Al cierre de esta edición, el edil informó que el propietario del predio estaba evaluando una baja en el precio del arriendo. En todo caso, es una solución por un año, dado que la Fundación Alejandro Rojas Sierra comprará el terreno para la construcción definitiva de la escuela.

La municipalidad se ha concentrado en la compra de 83 viviendas de emergencia, por un valor total de $50 millones, que incluyen baño y cocina y que fueron adquiridas a una empresa de Temuco, a la que encontraron a través de internet.

“Como estamos en zona de catástrofe, fue por trato directo, porque no hay tiempo para licitar, porque se nos viene el invierno. El gobierno nos aportó $260 millones para ver la parte emergencia, que hay que rendirlos a través de facturas o boletas”, explicó el alcalde Quiero.

Por otra parte, la empresa Cerámica Santiago está colaborando con la reconstrucción de la escuela Los Copihues, de los Junquillos.

La colaboración de ésta y otras empresas se ha hecho a través de la agrupación empresarial Desafío Levantemos Chile, que actúa como intermediario entre el municipio y las empresas que desean hacer donaciones.

“Nosotros hablamos con Cristián Goldberg (gerente general de Tecno Fast Atco y que coordina la construcción de escuelas y postas médicas) y Felipe Cubillos (velerista y cara visible de la organización), les decimos nuestras necesidades y nos ponen en contacto con las empresas que nos podrían colaborar”, cuenta el alcalde.

NICHO DE NEGOCIOS

Las caras sonrientes de los niños de Iloca entrando a clases en su escuela modular no deja de ser un modo atractivo de dar a conocer una empresa, aunque Tecno Fast Atco, la empresa dedicada a la construcción de soluciones modulares que donó el establecimiento, asegura que la iniciativa no nació como una oportunidad de negocios.

“Nosotros partimos nuestra donación sin ningún interés mediático. Nació mucho antes de que se hiciera conocido Zafrada (Víctor Díaz), pero puso a la escuela en el ojo de la atención. Esto no partió como un negocio, sino que el sistema calza perfecto para este tipo de circunstancias. La escuela de Iloca la fabricamos en una semana, a la semana siguiente la estábamos montando y en las dos semanas siguientes ya se estaba inaugurando. Además, es un modelo reubicable”, explica.

El valor de la escuela incluyendo el módulo, flete, instalación y equipamiento bordea los $160 millones. El ejecutivo aclara que, con el fin de evitar suspicacias en torno a la recolección de recursos y el levantamiento de escuelas modulares, Desafío Levantemos Chile, grupo al cual pertenece Tecno Fast Atco, invitó a otras empresas del mismo rubro para colaborar en la iniciativa.

En todo caso, Tecno Fast Atco entregará otras seis escuelas hasta fines de abril, que atenderá cada una entre 80 a 180 niños.

La reconstrucción también ha servido para que otras empresas den a conocer sus servicios. A principios de esta semana, Cintac, filial del grupo CAP, anunció su producto de vivienda modular, de acero galvanizado, ampliable a 54 metros cuadrados y que puede convertirse en una residencia definitiva. El costo parte desde $790.000 más IVA.

“Este es un sistema que se va a imponer en Chile en el mediano plazo, por todas sus ventajas, porque frente a una construcción sólida, esto es más económico, más rápido y más limpio. Se compra el kit y en dos días está armado”, explica Juan Pablo Cortés, gerente general de Cintac.

Desde el lanzamiento de este producto, “ya hemos sido contactados por empresas privadas, municipios y ha tenido una amplia recepción”.

CARESTÍA DE MEDIAGUAS

En la Municipalidad de Curepto están trabajando contra el tiempo para poder distribuir 330 mediaguas adquiridas a la empresa, a un costo de 198 millones, recursos entregados por el gobierno regional con aprobación del Consejo Regional del Maule.

Curepto compró directamente a la constructura MF, en Talca, especializada en la elaboración de este tipo de viviendas.

El gerente comercial Felipe Álvarez indica que desde el terremoto a la fecha han vendido 1.000 mediaguas entre las regiones VI y VIII, cuando normalmente al año se venden 200.

“Los precios han subido, porque muchas madereras tuvieron que cerrar y nosotros estamos importando materia prima desde Perú y Argentina para hacer frente a la demanda”, explica Álvarez.

Agrega que el precio normal por estas viviendas era de $400.000 más IVA, pero tras el terremoto aumentó a $500.000 más IVA “y los precios van a seguir subiendo cuando llegue el invierno”, advirtió el gerente comercial.

El jefe de proyectos de la Municipalidad de Curepto, Javier Vargas, ha vivido en directo la carestía de estas viviendas de emergencia: “Las mediaguas han subido mucho después del terremoto. En tiempos normales, lo más caro son $330.000, pero en la primera cotización que nos llegó fue por $890.000, otra por $770.000 y la última por $595.000.Eso es un tema de costo oportunidad. Por un lado, tendríamos que decir que es malo y que talvez hay un cierto aprovechamiento por parte de los empresarios, pero también es el momento de que puedan recuperar las ganancias perdidas en otro momento. Este tipo de casas no se venden todo el tiempo, todos los años”.

Vargas indica que no está descartado hacer una nueva compra directa de viviendas de emergencia, dado que no han llegado unidades suficientes de Un Techo para Chile (ver recuadro) y del Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis).

Con respecto a la reconstrucción de escuelas, el municipio está postulando a proyectos del Mineduc, a través del Fondo de Infraestructura Educacional (FIE). Para eso ya pidieron un monto de 180 millones.

TALCAHUANO: SIN RECURSOS

“Hemos recibido cero peso para reconstrucción”, asegura a LND el alcalde de Talcahuano, Gastón Saavedra.

La ciudad fue una de las más afectadas con el desastre, ya que además sufrió el maremoto que llegó hasta el casco central de la urbe. No tienen agua y el desorden llevó a la implementación del toque de queda.

El alcalde indicó que, hasta ahora, han sobrevivido con donaciones. Anglo American donó una escuela.

Sigdo Koppers entregó un centro de formación técnica, mientras que Occidental Chemical donó US$125.000 para la construcción de viviendas de emergencia.

“Pero del resto no hemos tenido ningún aporte a la reconstrucción ni el gobierno nos ha invitado a ver el plan de reconstrucción. Eso no existe. Ni menos licitaciones para nada. Por ejemplo, para el retiro de lodo y escombro, tuve que comprar máquinas con fondos municipales y ya estamos endeudados en $30 millones. Huachipato puso algunas máquinas”, señaló.

La autoridad municipal reclama que para la reconstrucción de colegios ha pedido $1.114 millones “y hasta ahora, hemos recibido cero. También hemos pedido subsidio para las 6.500 viviendas que hay que levantar, hemos recibido cero. Sólo hemos recibido alimentos (parte donado por la Asociación China de Comerciantes de Santiago), agua, colchonetas y carpas. World Vision colaboró con medicamentos y alimentos”.

“NO SABÍAMOS NI DÓNDE ESTABA”

Todavía esperando que les lleguen los recursos se encuentran en la Municipalidad de Pelluhue, que sufrió los estragos del maremoto junto con Cunaripe.

“Ha sido mucho más rápido el sector privado en entregarnos ayuda”, cuenta el encargado municipal, Felipe Rubilar. Tanto así, que una familia anónima donó 100 kilos de alimentos.

Así también Anglo American y la Cámara Chilena de la Construcción han donado maquinaria para la remoción de escombros. Precisamente, esa ha sido la principal consecuencia del maremoto, que arrasó con todo en la zona.

Tras ver las imágenes desoladoras del sector costero y el retrato de Bruno Sandoval sosteniendo una bandera sucia, el gerente de asuntos legales de la empresa de maquinarias y equipos para la minería Komatsu Cummins, Humberto Ulloa, decidió llamar a sus asociados.

“En Pelluhue no vendemos ni un perno. No lo conocía nadie. Pero vimos al gallo de la bandera, lo llamamos, y le dijimos: ‘acompáñanos, no sabemos ni dónde queda Pelluhue’. Estuvimos con él un viernes y el domingo las máquinas ya estaban trabajando”. cuenta Ulloa.

La empresa normalmente trabaja en el Norte Grande y, de hecho, algunos operarios se han trasladado a la zona para poder manejar la maquinaria pesada.

La empresa tenía contemplado gastar unos $100 millones en remoción de escombros, “pero nos va a costar mucho más. Y no le estamos cobrando a nadie”, dice el gerente de Komatsu. Eso sin contar que han ido más lento de lo presupuestado: remover un par de kilómetros les ha tomado siete días y no dos.

La empresa, además, ha prestado su maquinaria en Cobquecura, camiones aljibe en Concepción y han estado prestando sus técnicos para reparar el carro de bomberos y la grúa para los pescadores, que habían quedado bajo el agua.

Pero no todo ha sido donación de maquinarias. La Asociación de Proveedores de la Minería (Aprimin) ha donado 80 juegos de loza, “que ha sido súper importante, porque la gente no tenía con qué comer”, relata Rubilar.

 

Por Pamela Gutiérrez / La Nación Domingo

FUENTE

http://www.lanacion.cl/las-cifras-ocultas-de-la-reconstruccion/noticias/2010-03-27/223606.html

 

 

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ENLACES

http://www.nexchannel.cl/nexchannel/noticias/noticia_video.php?nota=4823019

http://www.desafiolevantemoschile.cl/

 

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